– En un contundente pronunciamiento desde la entidad zuliana, el exdiputado Julio Montoya calificó de «dantesca» la realidad que viven miles de familias debido a los prolongados cortes de energía. Señaló directamente a la corrupción y a la desidia gubernamental como las causas fundamentales de un sistema eléctrico que mantiene a los ciudadanos en la oscuridad.
Montoya enfatizó que el impacto de la crisis no es solo técnico, sino profundamente humano. Según sus declaraciones, los hogares zulianos enfrentan racionamientos diarios que oscilan entre las cuatro y seis horas, afectando de manera crítica a los sectores más vulnerables.
«Los enfermos encamados, las personas con discapacidad y nuestros ancianos sufren realmente mucho producto de estos apagones», afirmó.
Asimismo, criticó duramente la postura de los mandatarios regionales y locales, calificando de «silencio cómplice» la actitud de alcaldes y gobernadores ante el drama que atraviesa la región.
Para Montoya, la crisis eléctrica en el Zulia es el resultado de una gestión plagada de irregularidades financieras. Durante su intervención, enumeró una serie de infraestructuras que, a pesar de haber recibido inversiones milmillonarias, se encuentran hoy inoperativas o nunca fueron terminadas:
Subestaciones fantasma: El Moralito (Colón), Casigua El Cubo (Semprún), Bellavista y Cuatricentenario. Según el legislador, fueron pagadas pero no construidas.
Parque Eólico de la Guajira: Una inversión superior a los 200 millones de dólares en una obra que permanece inconclusa.
Termoeléctrica de Bachaquero: Montoya denunció un nivel de corrosión «impresionante» en una planta donde se destinaron más de 2.000 millones de dólares.
Caso Termozulia: Señaló a la empresa Derwick por presuntas irregularidades en la venta de equipos usados como si fuesen nuevos, asegurando que la corrupción en dicha planta ha hecho «estragos».
Tambien hizo un llamado urgente al gobierno interino y a las autoridades nacionales para que reconozcan la magnitud del sufrimiento zuliano, advirtiendo que la región se encuentra «a las puertas de una crisis mucho mayor».












